Por:
Redacción
12 de Ago, 2026
7:54 pm
Travis Kelce regresó al campamento de entrenamiento de los Chiefs de Kansas City con un objetivo claro: demostrar que, a sus 36 años, todavía puede jugar al máximo nivel en la NFL.
El ala cerrada, quien cumple 37 años en octubre, aseguró que mantiene su motivación y quiere superar su rendimiento de la temporada pasada, cuando Kansas City terminó con marca de 6-11 y quedó fuera de los playoffs.
“Todavía siento mucho amor por este juego. Todavía creo que puedo salir y jugar a un alto nivel”, afirmó Kelce.
La temporada anterior, Kelce atrapó 76 pases para 851 yardas y cinco touchdowns en los 17 partidos. Aunque esas cifras serían sobresalientes para la mayoría de los alas cerradas, representaron un descenso respecto a sus mejores años y alimentaron las dudas sobre cuánto tiempo más continuará en la NFL.
Kelce ya había considerado retirarse antes de la campaña pasada, pero decidió regresar después de que los Chiefs perdieran el Super Bowl ante Philadelphia. Ahora afronta otra temporada que podría ser la última de su carrera.
El campamento como refugio
Después de un verano marcado por su boda con la estrella pop Taylor Swift, Kelce dijo que volver al campamento en la Universidad Estatal de Missouri Western representa una especie de refugio.
“La boda fue la mejor noche de mi vida”, comentó Kelce al hablar por primera vez sobre el evento. La celebración reunió a numerosas figuras del deporte y el entretenimiento.
Además de su vida personal, Kelce ha ampliado sus actividades empresariales. Recientemente adquirió una participación minoritaria en los Cleveland Guardians, equipo de su ciudad natal. Su compañero Patrick Mahomes, por su parte, tiene una participación en los Kansas City Royals.
En el campo, ambos siguen siendo piezas fundamentales de los Chiefs. Mahomes intenta regresar plenamente tras una lesión de rodilla que terminó con su temporada anterior, mientras Kelce busca demostrar que aún puede marcar diferencias.
El veterano ala cerrada ha ganado tres Super Bowls, fue elegido cuatro veces al primer equipo All-Pro y ha sido seleccionado al Pro Bowl en 11 temporadas consecutivas.
“Esto siempre va a ser mi santuario”, dijo Kelce sobre el campamento. “Necesitas tener estos días... estar alrededor de ellos todo el día, empezar a crear esa química y ese estándar de cómo vamos a hacer las cosas”, agregó.
Para Kelce, el desafío no es solo prolongar su carrera, sino disfrutar el tiempo que le queda junto a los compañeros con los que ayudó a construir una de las etapas más exitosas en la historia reciente de Kansas City.
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