Por:
Redacción
16 de Abr, 2026
1:36 pm
Lo que parecía una noche histórica para el Betis terminó en un derrumbe imposible de explicar en La Cartuja.
El equipo de Manuel Pellegrini encendió a su gente con un arranque feroz, se puso 2-0 en la vuelta y llegó a soñar con las semifinales, pero Braga reaccionó con una remontada brutal, ganó 4-2 en Sevilla y se llevó la eliminatoria con un global de 5-3, dejando al cuadro verdiblanco y a Álvaro Fidalgo sin premio en una noche que cambió por completo después del descanso. Por su parte, Friburgo aseguró su pase y será el rival de los portugueses en semifinales.
El Betis había construido el partido ideal desde muy temprano. Antony avisó primero y después abrió el marcador al 13’, en una jugada nacida desde la presión alta, con Fidalgo metido en la recuperación, en la salida limpia y en la conexión con los hombres de ataque.
El mexicano volvió a aparecer en varios tramos del primer tiempo, dándole pausa y criterio al conjunto andaluz, mientras Abde golpeó dos veces: marcó el 2-0 al 26’ y luego vio cómo el VAR le anulaba otro tanto. Sin embargo, cuando el estadio celebraba una noche redonda, Pau Víctor descontó al 38’ y dejó abierta la herida justo antes del descanso.
La eliminatoria se rompió en el arranque de la segunda mitad y ahí nació el hundimiento del Betis. Primero, Carvalho empató el partido al 49’ tras una mala salida de Pau López; enseguida, una imprudencia de Amrabat derivó en penalti y Ricardo Horta firmó el 3-2 al 53’ para completar una remontada exprés que cambió por completo el ambiente en La Cartuja.
Aun así, Fidalgo siguió compitiendo, cerró espacios, corrigió en campo propio y sostuvo por momentos al equipo hasta que fue sustituido al 65’. El Betis se lanzó al frente con más corazón que claridad, pero ya jugaba contrarreloj y con el golpe anímico encima.
El golpe final llegó al 74’, cuando Jean-Baptiste Gorby sacó una volea tremenda para el 4-2 y terminó por silenciar al estadio. Desde ahí, el público comenzó a marcharse mientras el Betis empujaba sin ideas contra dos líneas portuguesas cada vez más juntas.
Antony perdió los papeles, Pellegrini quemó cambios y Braga administró la ventaja con oficio hasta el silbatazo final. Quedó así una postal amarga: gran partido de Fidalgo, mucha personalidad en la medular y una primera hora de nivel, pero insuficiente para evitar una eliminación dolorosa. Braga resistió, remontó y ahora se medirá con Friburgo en las semifinales de la Europa League 2026.
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