Por:
Redacción
3 de Oct, 2026
8:30 pm
Estados Unidos vence 3-0 a México en el State Farm Stadium de Glendale, en un partido que comenzó bajo control del Tricolor, pero que cambió por completo a partir de dos errores de Raúl ‘Tala’ Rangel y una expulsión que terminó por complicar todavía más el panorama del equipo dirigido por Rafael Márquez.
México salió con la intención de adueñarse de la pelota y durante los primeros minutos logró llevar el juego hacia campo estadounidense. La circulación interior funcionó, Roberto Alvarado encontró espacios por la banda y Santiago Sandoval apareció como una opción constante para acelerar los ataques, aunque al equipo le costó transformar ese dominio en ocasiones claras.
La primera llegada de peligro nació de una secuencia bien construida desde atrás. Sandoval recibió en zona ofensiva y retrasó para Luis Romo, quien llegó de frente y remató por encima de la portería de Diego Kochen. Estados Unidos respondió poco después con una conducción de Malik Tillman, frenada a tiempo por Diego Campillo dentro del área.
El partido parecía inclinarse hacia México, pero el marcador contó otra historia. Al minuto 28, Gio Reyna desbordó y mandó un centro que Rangel alcanzó a tocar sin poder controlar. El rebote quedó servido para Julian Hall, quien definió con el arco abierto y puso el 1-0 para Estados Unidos.
El golpe no modificó de inmediato el comportamiento del Tricolor. México siguió teniendo más tiempo la pelota y buscó la reacción mediante Orbelín Pineda y Alvarado, pero la falta de precisión volvió a aparecer en el último tercio. Al descanso, el equipo mexicano acumulaba más posesión, más remates y más toques en el área rival, aunque todavía no encontraba un disparo entre los tres postes.
Antes del entretiempo llegó la oportunidad que pudo cambiar el rumbo. Luis Romo levantó un centro preciso hacia Santiago Giménez, quien alcanzó a rematar en una posición incómoda con el arco prácticamente a disposición, pero la pelota terminó fuera. La jugada resumió buena parte de la primera mitad mexicana: control, aproximaciones y poca contundencia.
Rafael Márquez movió sus piezas para el complemento y envió al campo a Luis Chávez y Mateo Chávez por Luis Romo y Jesús Gallardo. La intención era recuperar profundidad y darle mayor presencia al mediocampo, aunque Estados Unidos regresó con otra energía y comenzó a encontrar espacios con mayor facilidad.
Cavan Sullivan comenzó a aparecer con frecuencia entre líneas y obligó a México a retroceder. Aun así, el Tricolor estuvo cerca del empate al minuto 58, cuando Roberto Alvarado conectó una volea que obligó a Diego Kochen a intervenir para mantener la ventaja estadounidense.
Cuando México parecía recuperar algo de impulso, llegó el segundo error de la noche. Rangel intentó salir jugando y entregó la pelota directamente a Sullivan, quien detectó al guardameta adelantado y definió desde larga distancia para colocar el 2-0 al minuto 63.
La situación empeoró apenas unos minutos después. Mateo Chávez cometió una entrada por detrás sobre Yunus Musah y, durante los reclamos posteriores, soltó un manotazo al rostro de Sebastian Berhalter. El árbitro mostró la tarjeta roja al lateral mexicano y dejó al Tricolor con diez hombres y dos goles de desventaja.
La noche terminó de complicarse para México con un tercer golpe estadounidense. Álvaro Fidalgo cedió la pelota hacia atrás, pero Diego Campillo perdió la referencia en la acción y Raúl ‘Tala’ Rangel no consiguió cortar el avance. Malik Tillman aprovechó la desatención, llegó primero al balón y definió para colocar el 3-0 en Glendale.
Así, México pasó de manejar el partido a quedar completamente condicionado por sus propias fallas. Estados Unidos convirtió tres errores del Tricolor en goles, resistió los intentos de reacción y aprovechó también la superioridad numérica, mientras el equipo de Rafael Márquez terminó pagando caro la falta de contundencia y una serie de equivocaciones que inclinaron por completo el Clásico de Concacaf.
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