Por:
Redacción
28 de Feb, 2026
6:57 pm
Con carácter y una dosis de espectacularidad, León vino de atrás para imponerse 2-1 a Necaxa en casa tras una noche que tuvo dramatismo hasta el final.
Los Hidrocálidos sorprendieron antes del descanso, pero el conjunto Esmeralda respondió con un gol de antología y selló la remontada desde el punto penal, desatando la euforia en el Nou Camp y firmando una victoria.
Cerca del descanso, cuando el partido parecía encaminarse al empate sin goles, Necaxa encontró el momento preciso para golpear. Danny Leyva tomó el balón tras una falta y dibujó un centro con intención al corazón del área. Agustín Oliveros atacó el espacio con determinación, se impuso en el salto y conectó un cabezazo sólido, bien direccionado. El balón se escurrió por abajo, pegado al poste izquierdo, lejos del alcance del arquero.
El 0-1 cayó como un balde de agua fría para la afición esmeralda, mientras los visitantes celebraban una ventaja construida con precisión y contundencia.
León no tardó en reaccionar. Intensificó la presión, adelantó líneas y comenzó a cargar el juego por las bandas en busca del empate. Sin embargo, la defensa rojiblanca se mantuvo firme, ordenada y solidaria. Cada centro encontraba un despeje oportuno; cada disparo, una barrida salvadora o las manos seguras del guardameta.
En el segundo tiempo, el guion cambió. Impulsado por su gente, el conjunto esmeralda asumió el protagonismo y volcó el partido hacia el área rival. La recompensa llegó en una jugada de insistencia, cuando el balón quedó a merced dentro del área. Juan Domínguez, de espaldas al arco y rodeado de defensores, decidió intentar lo impensado: se acomodó y ejecutó una chilena espectacular.
El remate salió con potencia y colocación, dejando inmóvil al portero. El estadio estalló en un grito unánime; era un gol para enmarcar, de esos que encienden la noche y reavivan la esperanza.
Con el envión anímico a su favor, León siguió empujando hasta que, en la recta final, una mano dentro del área cambió el destino del encuentro. El árbitro acudió al VAR, revisó la acción y señaló el penal ante la expectación general.
Diber Cambindo asumió la responsabilidad. Con temple y determinación, cobró desde los once pasos y venció al arquero para consumar la remontada. La tribuna explotó de júbilo, aunque el delantero optó por un festejo mesurado, aplicando la ley del ex y mostrando respeto hacia su antiguo equipo. Así, entre carácter, talento y perseverancia, León firmó una remontada vibrante ante su gente.
| MAS Nacional |